OCHO LUGARES QUE ME RECUERDEN A TI, 2da. PARTE
Sin embargo Santi no fue un santo de mi devoción, de cierta manera sentía que era un poco inmaduro y aveces se dejaba llevar demasiado sin pensar más allá de sus propias narices. Más bien, como que me frustraban sus decisiones, aunque considerando la temática del libro, es una buena manera de reflejar lo tontos que podemos llegar a ser cuando estamos enamorados. Con todo y todo, es un buen personaje.
Si bien al principio la narración me descoloco un poco, al final del primer capítulo ya estaba conectada al cien por ciento. Con la utilización de modismos regiomontanos, la ambientación de la historia fue lindisima. Aunque debo agregar que el ritmo no siempre es el mejor, pues pasa de ser muy rápido a normal y lento tortuga en pocas paginas.
No sé bien cómo juzgar el personaje de Santiago. Por lo que estuve viendo y leyendo, está basado en el autor, en experiencias que él vivió, y es raro criticar a una persona real. Me gusta que a pesar de no creer en el amor haya logrado experimentarlo, y que en nombre de ese amor haya decidido arriesgar todo y cruzar medio mundo. Y me gustó mucho el final que tuvo, entendiendo que el amor siempre nos sorprende, y nos muestra cosas que no siempre estamos atentos a ver. Esta evolución en un libro tan corto es buena.
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